Historias de fantasmas para leer en la oscuridad (2ª parte)

El espectro del lago Havasu.

Hace unos años se encontraba acampando en el lago Havasu con mi hermano y ciertos amigos; mi hermano y trabajábamos en la construcción de un fuego mientras que los otros chicos estaban en el barco amarrado a la orilla. Teníamos un hoyo que cavamos en el sitio de nuestros precedentes incendios en ese viaje, conque mi hermano y encendimos el fuego y nos sentamos cerca del hoyo. El fuego ardió a lo largo de diez minutos y alcanzó un tamaño aceptable antes que sucediera la cosa más extraña. El fuego se apagó absolutamente, tal y como si no hubiese más llamas. Las brasas proseguían emitiendo calor, mas las llamas habían desaparecido. Mi hermano y nos observamos y después volvimos a la hoguera. Pasaron unos segundos y el fuego se reinició para nivelarse antes que se apagase. Nos encontramos completamente confundidos y comenzamos a chillar a fin de que los chicos vengan a conocer qué ocurrió.

La hora en que la abuela vino a despedirse.

Mi abuela paterna murió en el momento en que tenía seis años. vivía en Novedosa York. vivía en PA. La conocí quizás un par de veces.

Tenía seis años, dormí en cama una noche y por alguna razón me desperté y entré en el dormitorio de mis progenitores. Mi padre tenía un sillón en una esquina para leer. Me senté en la silla. En la pared opuesta se encontraba el armario de mi padre. Se abrió, y la abuela salió y decidió unos seis pies de distancia.

«Solo deseaba despedirme», ha dicho, sonrió, saludó y se dio la vuelta y volvió a ingresar en el armario, cerrando la puerta tras . Volví a mi habitación.

Unas 2 horas después, sobre las 6 de la mañana, el teléfono suena. Era una llamada de PA que la abuela Catherine había fallecido mientras que dormía. Mi madre vino a despertarme para decírmelo y dije: «Lo sé».

«¿Qué deseas decir?

» vino a despedirse ayer de noche.

Me logró reiterar la historia tres ocasiones, y después me mencionó que jamás, jamás le contara a mi padre esa historia. Y jamás lo hice.

¿No escuchaste a esa pequeña cantando?

Esto sucedió en mi último año de facultad, en las vacaciones de Navidad de 2006. Trabajé para un instructor que me solicitó que le cuidara la vivienda/perro mientras que se encontraba fuera de la región para poder ver el juego de bolos en el que estábamos. Salió por tres días y tenía un colosal pedazo de tierra en la mitad de la nada. Invité a mi GF en ese instante. Tenía caballos y pesca y un caimán para montar, etcétera., etcétera.

Conque ámbas primeras noches no hubo ningún hecho, mas la última noche, su pequeño perro imbécil tiene un ataque. Prosigue ladrando en la puerta posterior. Al comienzo la cerramos, mas decidimos encerrar al perro dentro por si acaso hay un coyote o bien algo de esta forma. Tras un tiempo comenzamos a atemorizarnos un tanto. Prosigo diciendo que probablemente sea un animal y que vamos a estar bien. Mi GF (no muy refulgente) desea proceder a investigar para poder ver qué hay fuera, conque cierro la puerta tras (he-he, solo bromeaba). sale y afirma que vio algo pequeño y gris (probablemente un coyote) y salió corriendo. Conque, solo un animal, no se preocupe. Mas a esta altura, nos encontramos bastante asustados.

El perro en este momento comienza a ladrar a la ventana al otro lado de la vivienda, todavía nos encontramos intentando de ignorarlo, mas un tanto preocupados. Decidimos meternos en cama… silencio incómodo… entonces lo oigo… suena como una muchacha cantando una despacio y alucinante canción de cuna. No digo nada, aguardando que mi cabeza me esté jugando una mala pasada. Mi GF afirma: «Vámonos de aquí». digo: «¿Por qué razón?» y afirma: «¿No escuchaste a esa pequeña cantando?» «Bien, vámonos de aquí. Nos fuimos a la mierda. Aun llamé a alguien a fin de que me hablara mientras que salíamos hacia mi vehículo. Por la mañana siguiente, fui a adecentar la vivienda y tal.

Lo más asustado que he estado jamás. Jamás.

«Salga».

Entonces, esto sucedió el verano pasado (hace 2 veranos en este momento). Poseemos un viejo Mercury Grand Marquis que mi padre deseaba adquirir desde hace unos años. El dueño jamás lo vendería, si bien lo dejase ahí tirado. Una vez que murió, su hija nos lo vendió muy económico, pues sabía lo bastante que mi padre lo deseaba. Conque un día lo llevé a casa de mi amigo en un día lluvioso para jugar a los smash bros. Me fui a las diez de la noche, y había dejado de llover, y debí llevar a mi amigo a casa. Conque la radio del turismo no funcionaba, y solo estaría estática si estuviese encendida. Bueno, rechacé la carretera de mi amigo, y en el momento en que viré, oí a alguien decir que me bajara. Sé que no era mi amigo, por el hecho de que hablaba conmigo. Conque, seguimos la charla y llegué a su casa unos 5 minutos después. En el momento en que llegamos, le pregunté si había oído algo extraño en el momento en que viramos en la carretera. Mencionó que escuchó precisamente lo mismo que , y que me amedrenté mucho. Esto suena como una historia inventada, mas verdaderamente desearía que lo fuera. Es seguro decir que no he conducido ese vehículo desde ese momento.

«Olvidé contarte lo de George».

Trabajé en el momento a la noche en la cocina de un hospital hace unos cinco años. Antes que la cocina fuera renovada unos años antes, nuestra salón de platos acostumbraba a ser una parte de la morgue.

Mientras que adiestraba, recurrentemente sentía que alguien me observaba, singularmente en el momento en que cruzaba a esa una parte del pasillo. Siempre que entraba en el cuarto de los platos, algo se movía, se daba vuelta o bien hacía falta. Asumiendo que era mi compañero de trabajo, no pensaba en nada de eso. Cerca de una semana después, mi compañero de trabajo se marcha, y me quedo solo.

Cada noche, oía vehículos que se movían, platos que se guardaban y cubiertos que sonaban. Si me iba un minuto, volvía y mi radio se modificaba a otra estación. Llegó al punto en que me aterraba venir a trabajar cada noche. Llamé a mi vieja compañera de trabajo, le dije lo que pasaba, y muy calmadamente me ha dicho: «Oh sí, olvidé contarte lo de George». Aparentemente, George era un enfermero/médico forense que tuvo un derrame cerebral y murió mientras que trabajaba. Me afirmaron que tenía unos 50 años. Desde ese momento, todo fue bastante bien. Me presenté a George, le solicité que por favor bajara la voz, y mientras que lo saludé tan rápido como comencé a trabajar, no pareció estimar incordiarme más. Nos llevó algo de tiempo hallar una emisora de radio donde pudiésemos estar en concordancia, mas tras eso estamos trabajando en armonía.

En el momento en que dejé el trabajo un año después, me aseguré de decírselo a la muchacha que me reemplazó.

Cantemos el ‘Feliz Cumpleaños’ al espectro.

Nos mudamos a una exclusiva casa meses atrás. Mientras que estábamos en el desarrollo de adquisición de la vivienda, el inquilino que vivía en murió inesperadamente por causas naturales en la época de los 40. Murió justo en la mitad de la salón de estar.

Poco después, nos mudamos a la vivienda, y prácticamente instantaneamente nuestra hija de 2 años comienza a charlar del espectro que vive en nuestra casa. En este momento seamos realistas, tiene 2 años y los pequeños de 2 años son MUY impresionables. Halloween había pasado últimamente, y tenía este libro de ilustraciones con tema de Halloween que le encantaba leer, conque es realmente posible que toda esta charla sobre espectros viniese de ver ese libro de forma regular.

Aún de esta forma, siempre y en todo momento me afirmaba que el espectro se encontraba en su casa de juegos en el sótano, o bien que el espectro se encontraba en las escaleras, o bien que el espectro se encontraba en la esquina. Jamás parecía tener temor del espectro, y lo consideraba su amigo, conque no me preocupaba tanto si bien verdaderamente hubiese un espectro girando nuestra casa. Si es un espectro interesante y atento, precisamente podría ser bastante peor. Comúnmente le afirmaba al espectro que era que disfrutes quedarse si deseaba, mas asimismo era que disfrutes irse si eso lo hacía más feliz. tenía unos 30/70 años y el espectro era real y podía verlo y charlar con , al paso que el espectro era solo su imaginación alimentada por su libro de Halloween.

… hasta el momento en que un día, en el momento en que salimos al turismo para proceder a la guardería por la mañana. Todavía se encontraba obscuro y lluvioso. Mi hija me mencionó que el espectro se encontraba en la cubierta posterior, y después me mencionó que el día de hoy era el cumpleaños del espectro y deseaba cantarle el Feliz Cumpleaños. De nuevo, hice ni caso de lo que afirmaba, puesto que está ofuscada con los cumpleaños y anteriormente nos hizo cantar el Feliz Cumpleaños a Mickey Mouse, un tazón de bocadillos de fruta y el baño. Conque cantamos y le queremos al espectro un feliz cumpleaños y proseguimos con nuestras vidas.

Después ese día, por pura curiosidad, procuré el obituario del hombre que había fallecido en nuestra casa.

¿Y no lo sabrías? Era su maldito cumpleaños.

Esta dama demonio verdaderamente se aproximó a centímetros de mi cara.

¿Sabes que en el momento en que mueres ves «la luz blanca» y ciertos reportan a la dama o bien lo que sea te guíe?

Conque estoy acostado en cama, me despierto, el corazón se hace más rápido, muero en un sueño y me despierto. Salvo que no puedo moverme. Mi cuerpo está congelado. Veo a los pies de mi cama a una mujer prácticamente diabólica con un vestido blanco que anda hacia mí. Pensé: «Bueno, estoy fallecido, debo haber tenido un ataque al corazón mientras que dormía». Esta dama demonio verdaderamente se aproximó a centímetros de mi cara. Entonces pude moverme y se terminó.

38. La cabeza desencarnada de una mujer que flota sobre mi cama durante la noche. Vivía en esta obscura y alucinante casa de alquiler de 4º a 7º nivel. No sé si la vivienda se encontraba verdaderamente hechizada o bien no, mas mi madre, mi hermana y siempre y en todo momento tuvimos estos sentimientos alarmantes en múltiples áreas de la vivienda (especialmente en el armario y el baño del dormitorio primordial). De todas maneras, mi hermana, que era un tanto más joven que , me contaba de qué forma vio la cabeza incorpórea de una mujer que flotaba sobre mi cama durante la noche mirándome mientras que dormía. Acepto que durante la noche tenía la extraña sensación de que algo que no podía ver me miraba, mas al intentar ser la dura pequeña de 9 años, dejé de lado lo que afirmaba como las divagaciones de una pequeña de 7 años.

No pasó nada a lo largo de meses e inclusive olvidé lo que mi hermana ha dicho sobre la cabeza desencarnada, hasta el momento en que una noche se encontraba en un sueño especialmente profundo en el momento en que de súbito oí el grito alucinante de una mujer justo fuera de mi oído. Al comienzo, creí que era mi madre o bien mi hermana la que jugaba conmigo, mas en el momento en que miré del otro lado de la habitación, vi a mi hermana durmiendo en cama y fui a la habitación de mi madre y la vi durmiendo asimismo, y no había ninguna otra mujer en la vivienda que pudiese haberlo hecho.

Jamás voy a olvidar el sonido de esa cerradura rotando sola.

Este es un corto relato de una vivencia que tuve hace prácticamente un año en el almacén donde trabajo solo. Nadie a quien se lo haya dicho me ha creído, mas quizás todos lo hagan.

Trabajo en un almacén que mi padre adquirió. Lo adquirió por el 25% de su valor a un granjero que parecía muy feliz de liberarse de . Está en el medio del país menonita, sin vecinos a media milla a la redonda. Mira por la ventana… ves campos de maíz y árboles viles. ¿Servicio celular? Olvídalo. Trabajo aquí solo, pintando y mejorando la una parte de la oficina para su eventual ocupación. Para llegar a la oficina primordial, tienes que pasar por un pasillo desde el almacén primordial, a una oficina secundaria, y después por otra puerta adelante.

Habitualmente oigo golpes y ruidos y ocasionalmente voy al almacén y siento el movimiento del aire, mas siempre y en todo momento lo he atribuido a las corrientes de aire y a la vida animal en el tejado. Lo único que me ha intranquilizado del edificio es dado que todas y cada una de las cerraduras de las puertas están invertidas. Quien instaló esas cerraduras no tenía la intención de sostener a la multitud fuera, sino más bien de sostener algo dentro.

Se encontraba en la oficina en el momento en que comencé a oír los golpes. Lo ignoré y continué aplicando cinta adhesiva a la puerta donde trabajaba. Mas en esta ocasión, fue acompañado por un chirrido. No fuerte, mas audible. Me atemoricé, mas me persuadí a mí de que solo era un mapache o bien una ardilla enojada que había entrado.

Proseguí haciendo un trabajo, hasta el momento en que escuché el portazo. La puerta de la oficina secundaria se encontraba abierta; sonaba tal y como si se hubiese cerrado de cuajo. Llegué a la esquina y vi que llevaba razón… la puerta secundaria se encontraba en este momento clausurada. Traté de comprender que una fuerte corriente de aire la había cerrado, si bien sabía que no había tal corriente. El estruendos empezó nuevamente. En esta ocasión se cerró. Jamás fuí con la capacidad de poner una cercanía, mas en este momento sonaba tal y como si estuviese justo del otro lado de la puerta. Me quedé paralizado, sin comprender qué pasaba. Mis ojos se fijaron en la manilla de la puerta, que empezó a girar. La puerta abrió el pestillo y se abrió lentamente. Más ancho… más ancho… nada allí. Nada aparente, no hay movimiento de aire, solo silencio. Tan relajado. Un silencio que parecía abrumarme con su presencia; un silencio tan espeso que no podía respirar. El silencio se rompió en el momento en que el chillido volvió a manifestarse. En esta ocasión, era precisamente humano. Dolorido, enojado, y emanando del almacén primordial. La puerta se cerró de cuajo. Eso rompió completamente mi estado de temor congelado… corrí.

Me metí en mi turismo y conduje hasta el momento en que estuve en el rango de los celulares para llamar a mi padre. No creyó nada sobre el cierre de las puertas, mas estuvo en concordancia en que el edificio tenía algo extraño. Me mencionó que saldría enseguida. Avance veloz media hora. Mi padre y estamos y condujimos de vuelta al almacén. Le mostré la puerta que se cerró de cuajo, mostrándole que se encontraba separada de la oficina primordial y del almacén primordial, conque ninguna corriente de aire podría haberla cerrado. Le charlé de los golpes, los chirridos y el repentino silencio que se apoderó del edificio. Decidió que deberíamos comprobar el almacén primordial. Envalentonada por su presencia, le mostré el sendero.

Algo que deberías comprender sobre este almacén: Antes era un espacio de fabricación de muebles propiedad de un granjero menonita. Hacían a mano sillas, mesas, etcétera. Gracias a todos y cada uno de los cortes que se hacían, el piso está cubierto de polvo. Entramos en el almacén y no hemos visto nada fuera de lo común. El polvo se encontraba intacto, las puertas estaban cerradas, las ventanas estaban cerradas. La única cosa fuera de lo normal era entre las lámparas fluorescentes colgantes. Se encontraba colgando torcida, y se balanceaba sutilmente. Insistiendo en que echáramos una ojeada a la montura para confirmarnos de que no se soltase, mi padre cogió una escalera. La mantuvo mientras que subía y sujetaba la luz que se balanceaba.

Miré sobre la luz… y vi la huella de una mano. Solo una, fría y también inhumanamente grande huella de mano. No hay huellas en el polvo cerca de la luz, no hay signos de una presencia. Bajé y cambié de sitio con mi padre. lo vio y ha dicho: «¿Qué diablos? ¡No hubo nadie aquí a lo largo de años!» Bajó y me mencionó que sospechaba que alguien había entrado y robado piezas del sistema de luces del almacén. No podía creerme que esto no era humano… que algo no se encontraba bien aquí. Lo último que ha dicho fue «aquí no hay nada». La próxima vez, regresa al trabajo».

Y entonces, para exhibir su presencia, el golpe regresó. En esta ocasión no fue solo un golpe, sino un terremoto. Todo el edificio se sintió tal y como si se moviese. El golpe como un latido de corazón fue entonces cubierto por el chillido. El horrible, horrible chillido. Se sintió tal y como si viniese de las propias paredes. Corrimos. Corrimos y no he regresado. Mi padre contrató a alguien para acabar mi trabajo y desde ese momento se ha mudado a la oficina. Ha oído el estruendos, mas hasta la actualidad no pasó nada más. ¿Qué pasó verdaderamente? No lo sé. Ni tampoco me resulta interesante saberlo. Lo que sí sé es que hay algo paranormal en ese edificio y el hombre que nos lo vendió lo sabía. Jamás voy a olvidar el sonido de esa cerradura rotando sola o bien la sensación de silencio ensordecedor.

El espectro en casa de la abuela.

Mi abuela vive en una vivienda vieja muy bella en Novedosa Jersey. Es de antes de la Guerra Civil y fue construida cerca de 1820, si mi memoria no me falla. A lo largo de años, mi abuelo nos contaba historias a mí y a mis primos sobre el espectro que vive allí, y mi padre siempre y en todo momento se enojaba bastante con pues no deseaba que nos asustáramos. En este momento, mi padre es un ex–marine de 12 años. No hay bastante que lo asuste, estuvo en ciertos sitios bastante pésimos y hizo ciertas cosas peligrosas. Mas se niega a estar en la vivienda solo. Si todo el planeta sale a por pizza, no se va a quedar en la vivienda, si bien solo nos hayamos ido 20 minutos. Jamás he visto el espectro, mas como es natural esto me da escalofríos. No obstante, hay varias personas en mi familia que sí lo vieron:

– Una noche, mi abuelo, que tenía malísima visión, subía las escaleras. Mencionó que algo le había asombrado y se percató de que de todos modos se encontraba DENTRO del espectro, puesto que había pasado de forma directa mediante . El espectro asimismo parecía asustado, y salió corriendo.

– En el momento en que mis primos nacieron, mi tía los llevó a la vivienda de mi abuela. Mi abuela se encontraba manteniendo uno, un pequeño bebé, en el momento en que el espectro apareció. Mencionó que era una mujer, y que mantenía un bebé. Se encontraba persuadida de que el espectro procuraba mencionarle: «Mira, asimismo tengo un bebé como «.

– Una vez que mi abuelo murió, mi padre durmió en la vivienda con solo mi abuela allí por unas noches. Mencionó que se encontraba completamente seguro de que algo extraño iba a pasar, y solamente durmió. No sé si vio algo, mas me habría asustado bastante.

– Mi tía olvidó sus llaves o bien algo de esta forma una vez y debió regresar a la vivienda sola. Vio una cara que se asomaba por la ventana, si bien no había nadie en el hogar. Era la de una mujer, como la que había visto mi abuela.

«Hay un hombre durmiendo allí».

Esto le pasó a una amiga mía, me lo contó hace un año aproximadamente. La vamos a llamar Minji.

Minji tiene unos 20 años y trabaja como tutora de inglés en Corea del Sur. Una noche, hace unos años, daba clases a un chaval de secundaria. Estaban aprendiendo hasta muy tarde, y los buses dejaron de marchar. Como se encontraba lejísimos de su casa, el chaval le solicitó que se estrellase en su piso a lo largo de la noche y que tomara el primer autobús por la mañana siguiente.

Minji se mostró muy reluctante, por el hecho de que invitar a un estudiante joven a pasar la noche no parecía una enorme iniciativa, mas le suplicaba y al final se arrepintió. Volvieron a su apartamento de una habitación, y se metió en cama, mientras que ponía una manta en el suelo, y los dos se durmieron.

Unas horas después, a las 2 de la mañana, el chaval lúcida a Minji. «Tengo mucha apetito», afirma, «comeremos algo». Minji abre los ojos y le mira con incredulidad. «¿Comida? ¿En este momento? Son las 2 de la mañana, regresa a la cama». Mas el estudiante insiste, «no, tengo mucha apetito, comamos algo en este momento». le afirma que hay ramen en la cocina, y que puede prepararse un tanto. Esto no le satisface, no desea ramen, hay un espacio que está 24 horas en el final de la calle, vamos allí.

Por último, tras numerosos minutos de persuasión, el chaval logra que Minji vaya con al lugar de comidas. Dejan el apartamento y se marchan. Tan rápido como están en la calle, el chaval se regresa hacia Minji, y afirma «No tengo apetito. Me desperté en medio de la noche, y miré bajo tu cama. Hay un hombre durmiendo allí».

Llaman a la policía, y se dan cuenta que un vagabundo estuvo viviendo en el apartamento de Minji, durmiendo bajo su cama, a lo largo de más de 2 meses. El chaval solo lo vio pues se encontraba tirado en el suelo, conque tenía una vista clara bajo la cama.

La policía detuvo al hombre, y por suerte no hubo otros inconvenientes, mas eso es de lejos lo más alucinante que le pasó a alguien que conozco.

No pegué un ojo esa noche.

Mi amiga y íbamos a una celebración a unas horas de la región, conque decidimos quedarnos en casa de vacaciones de su familia a una hora al sur de la celebración (en este momento a tres horas de casa). Llegamos a media tarde, y era invierno en una localidad de vacaciones, con lo que la región se encontraba absolutamente vacía – no había otros turismos en la calle.

En el momento en que salimos para la celebración, pasé un instante decidiendo si cerrar la puerta completamente. Había tenido ciertos inconvenientes para abrirla antes en el momento en que llegamos, y si llegábamos tarde a casa durante la noche no deseaba establecerme atrapado fuera. Decidí cerrarla por seguridad.

La celebración fue excelente, volvimos a la vivienda cerca de las 12:30, y la puerta se encontraba abierta. Instantaneamente me sentí inquieto por el hecho de que no solo sabía que la había cerrado, sino sabía que no podía abrirse con el viento, mas no deseaba llevar a cabo un enorme escándalo conque fui haragán en el momento en que mi amigo me preguntó si la había cerrado. Entramos y decidimos llevar a cabo un bocadillo. Se encontraba deambulando por la vivienda en el momento en que de súbito mi amiga salió corriendo de la cocina al pasillo y prácticamente me tiró al suelo; se encontraba persuadida de que había oído a alguien caminando por ahí fuera. Intentamos de calmarnos, mas no teníamos cobertura y no había nadie más alrededor. A lo largo de la próxima media hora aproximadamente, mientras que estábamos sentados en el pasillo paralizados por el temor, oímos pasos afuera, y la puerta de atrás fue obligada.

Decidimos que debíamos irnos, conque recogimos todo y nos elaboramos para llevar a cabo una fuga para el turismo. Justo en el momento en que estábamos en la puerta frontal preparados para salir, hubo un enorme estrépito en el patio trasero, y de pronto lo que sonó como cientos y cientos de pájaros han comenzado a chillar. Lo llevamos al vehículo, y acabamos arrancándolo con todas y cada una nuestras cosas todavía en nuestras vueltas, no nos habíamos molestado no en ponerlo en el taburete trasero. En el momento en que hemos proporcionado marcha atrás en el sendero de entrada hemos visto a alguien corriendo por el lado de la vivienda hacia .

Aceleré todo el sendero a casa y cuando volvimos a mi casa, no dormí en toda la noche.

Música en la plantación de Myrtles.

En el momento en que se encontraba en octavo nivel fui a un viaje escolar que se llamaba el Tour de Louisiana. La mayor parte de las ocasiones era para conocer sitios esenciales en el sur de Luisiana. Entre los sitios a los que fuimos fue la Plantación Myrtles, considerada entre los sitios más embrujados del país.

Hay toda clase de historias sobre el sitio, mas en un instante particular estábamos en una habitación como una parte de un conjunto más grande y el guía turístico hablaba de algo, no recuerdo de qué. Mientras que estoy parado ahí, comienzo a oír lo que suena como alguien pegando la tecla de un piano. Tras escucharlo unos cuantos ocasiones, comencé a buscar la fuente del estruendos. No vi un piano, mas proseguí escuchándolo. Conque le pregunté a mis amigos que estaban cerca de mí si lo escuchaban, y me afirmaron que no. En el momento en que lo escuché nuevamente, dije que lo tenía que nuevo y que debían haberlo escuchado. Creyeron que se encontraba orate.

Conque volví a ver por la habitación. Los ojos de todos estaban puestos en el guía turístico salvo en una mujer. me llamó la atención y me apuntó y después a su oreja con una observación inquisitiva. Me percaté de que preguntaba si asimismo la escuchaba y asentí.

En este punto el guía turístico empieza a contar una narración acerca de un soldado que había fallecido allí y que tocaba el piano y múltiples convidados habían informado de que lo habían oído tocar en la noche.

Sinceramente no sabía qué meditar, sospecho que aún no lo sé. Charlé con la mujer en el momento en que salíamos de la habitación y había oído precisamente lo mismo que , mas su marido y su hijo no lo habían oído.

Algo en la cómoda.

En el momento en que era más joven, tenía un amigo imaginario que vivía en este colosal armario viejo. Nos relajábamos y recuerdo vívidamente que me contaba historias, si bien no tengo ningún recuerdo de lo que eran de todos modos.

Recuerdo que un día charlé con mis progenitores sobre ello (papá viajaba bastante, conque no se encontraba cada día con lo que hacía) y en el momento en que comencé a hablarle de mi compañero de vestuario, deseó comprender su nombre. Era algo inocente como Peter o bien Patrick, mas todavía puedo ver que se pone blanco en la cara.

Saqué a Peter/Patrick para y al día después y mi tío sacaron ese armario y lo quemaron. No fue hasta unos años después en el momento en que descubrí que el hermano pequeño de mi padre (mi tío) asimismo tenía exactamente el mismo amigo con exactamente el mismo nombre que vivía en exactamente el mismo armario viejo. Tras unos meses de la habitual mierda del amigo imaginario, mi tío comenzó a tener terrores nocturnos y no podía reposar por culpa de Peter/Patrick. Se puso tan mal que debieron sacarlo de su habitación antes que pudiese regresar a la normalidad.

  • La cómoda era una cosa vieja y fea de madera obscura. Con lo que entendemos, perteneció a mi tatarabuelo que siempre y en todo momento estuvo metido en alguna mierda extraña si se cree la historia familiar.
  • Papá jamás charlaba de lo que había en el armario y era el único que creía a su hermano en el momento en que eran pequeños. A sus progenitores no les importaba pues creían que los pequeños solo eran pequeños y que sinceramente creían en espectros alarmantes en ese entonces? Debe existir sido un shock que 30 años después, su hijo empezara a tener exactamente el mismo amigo.
  • Los terrores nocturnos de mi tío acabaron en el momento en que lo trasladaron a otra habitación, el dormitorio en el que se encontraba con el vestidor se transformó en una pequeña salón de estar puesto que tenía unas lindas vistas. Continuó parcialmente poco habitada hasta el momento en que papá trasladó a nuestra familia a esa casa y esa habitación se transformó en la mía.
  • No he visto a mi tío ya hace 14 años, no le charles enserio en tanto que está en la otra punta de todo el mundo. Temo traer algo de este modo en tanto que sé que pelea contra la depresión y el alcoholismo, conque no me agradaría añadir cosas a su plato.
  • Al mundo entero que preguntaba de qué manera era, recuerdo al pequeño adulto mayor. No como un adulto mayor pequeño, sino más bien como un niño pequeño. Tenía manos muy enormes, dedos largos. Lo que paralelamente me llevó a de qué forma dibujo a la multitud, aun hoy día, las manos siempre y en todo momento van más largas y más enormes de lo que comunmente serían. Olía a madera, a naftalina, a lonas viejas, y lo que en este momento sé es el moho.

Margaret procura adoptar.

En el momento en que mi hijo tenía unos 3 años, tenía un amigo imaginario en su habitación con el que acostumbraba a charlar en todo momento. Nos contaba historias sobre cosas que le afirmaba y le oíamos charlar con en el momento de reposar. Consideramos que era lindísimo.

Tras unos meses mi hijo mencionó que por el momento no era amigo de . Supusimos que había superado su etapa de «verla», conque nos sorprendimos al oírle charlar todavía con durante la noche. Entonces comenzó a no estimar proceder a la cama y a tener pesadillas.

En algún instante acabamos realizando muchas cuestiones sobre . Habíamos asumido que era una pequeña pequeña, mas aparentemente tenía 47 años. Vivía en el muro y dejó de ser amigo de por el hecho de que deseaba que la llamara mamá (su nombre era algo semejante a Margaret). deseaba que viniese a vivir en la pared con .

Le había dicho que no deseaba charlar más con y que no se iría. Al final nos mudamos a la vivienda, y dejó de charlar de .

Lo interesante es que en el momento en que se encontraba embarazada de (viviendo en exactamente la misma casa) acostumbraba a soñar con una señora sentada en una mesa de comedor en nuestro dormitorio, salvo que por supuesto era una época diferente, y la habitación no era un dormitorio en ese instante. La dama acostumbraba a hilar y hacerme percibir sus consejos de paternidad, mientras que sus 2 hijos de 20 años se sentaban en la mesa en silencio.

Jim prolonga la mano.

Dos semanas tras nacer, el más destacable amigo de mi padre, Jim, murió. Eran muy unidos, y entre las últimas cosas que deseaba era abrazarme antes de fallecer. Su deseo se cumplió, y poco tras eso salió.

Avance veloz 7 años. En este momento soy un feliz niño de 7 años con un hermano de 5 años y una hermana recién nacida. Un día el teléfono suena, y con mi mamá afuera y mi papá en el baño creí que iba a ser ignorado en tanto que los pequeños todavía éramos muy jóvenes para responder el teléfono (sin pantalla de llamadas, no sabíamos si habría un extraño). Mas mi hermano rompió las reglas y respondió. «¿Hola?»

Ahora mismo mi padre está fuera del baño y le solicita a mi hermano que le pase el teléfono. Lo ignora y prosigue oyendo a quien sea que esté comentando. Antes que mi padre pudiese preguntar por segunda vez, mi hermano cuelga, lo mira y le afirma: «Jim te saluda y te extraña», y después regresa a divertirse. La mirada de sorpresa que tuvo mi padre es lo que más recuerdo de esto.

Amigos por correo.

Una vez salí en un folleto de St. Jude’s Survivor en el momento en que tenía unos 5 años a inicios de los 90. El folleto salió en todo el país y aparentemente en Canadá. Había un tipo llamado Mitchell que llamó a mi familia de la nada por el hecho de que había leído mi historia de supervivencia al cáncer. Vivía en algún sitio de Canadá y afirmaba ser un enorme católico y deseaba hablarme de Dios y de la oración. Mi mamá lo dejó charlar conmigo por algún razón y el tipo de todos modos solo deseaba hablarme sobre el ALF. Este canadiense llamado Mitchell se encontraba ofuscado con la ALF y de alguna forma se apoderó de nuestra dirección postal y me envió toneladas de mercancía de la ALF: libros para pintar, lapiceros, todo lo de la ALF. Por alguna razón, mis progenitores le dejaban charlar conmigo siempre que llamaba por el hecho de que adquirían sus cosas de Dios y les agradaba de qué forma me mandaba basura de ALF.

Esto prosiguió de esta forma en el transcurso de un año hasta el momento en que me preguntó si había oído charlar de John Wayne Gacy. Me ha dicho quién era y que se le había escapado en el momento en que Gacy procuró secuestrarlo en el momento en que era un niño. Me mencionó que debía mencionarle a mis progenitores que no debían confiar en los extraños por el hecho de que jamás se conoce con quién se puede charlar. Recuerdo que no sonaba amenazador en el momento en que lo ha dicho, solo era una cuestión de hechos.

Claro que mis progenitores se amedrentaron en el momento en que se lo dije y modificaron de número y llamaron a la policía. Jamás hicieron nada desde el instante en que el tipo vivía en Canadá y no me había conminado. Además de esto, ten presente que Mitchell de alguna forma tenía nuestra dirección postal y sabía precisamente dónde vivíamos. No obstante, teníamos proyectos de mudarnos próximamente.

Avance veloz diez años hasta precisamente el 2001. Habitamos una exclusiva casa, un nuevo estado, todo sin organizar. En este momento tengo 15 años. ¿Qué nos llega en el correo? Sí, lo adivinaste, un maldito libro para pintar de ALF.

Johnny afirma adiós.

Es bien difícil decir qué considera alucinante. Podría ser visto como algo reconfortante. No lo sé. Mi madre jura que es una historia real, y claramente, no veo por qué razón engañaría sobre ello.

Mi madre tuvo tres hijos. , el menor, y mi hermano más grande, mas antes que ninguno de los 2 naciese, se encontraba Jonathan. Era un dulce niño rubio, de enormes ojos azules, popular por reiterar de manera accidental los juramentos de papá en la iglesia. Un chaval sano, excelente en la escuela, activo en el exterior.

En el momento en que tenía prácticamente seis años, se encontraba montando su bicicleta y se cayó y se golpeó la cabeza con una roca. Se levantó y mencionó que se sentía bien. Mi mamá lo halló por la mañana siguiente en su cama en el momento en que trató de despertarlo para ir al jardín de infantes, un alumno se dilató y el otro no. Lo llevó por aire al hospital más próximo.

A lo largo de este tiempo, el más destacable amigo de Jonathan, Nick, se encontraba sentado en la mesa del desayuno comiendo cereales. Nick de pronto se levanta de la mesa y va a la puerta. En el momento en que su madre le pregunta qué ocurre, Nick afirma que Johnny lo llamaba.

Vas a ver, Nick y Johnny vivían en bloques separados, mas no se les dejaba atravesar la calle sin un padre todavía por el hecho de que eran todavía bastante jóvenes. Mas vivían suficientemente cerca para nombrarse el uno al otro para salir a charlar en sus respectivas esquinas.

Conque Nick sale a la esquina de la calle mientras que su madre recibe una llamada mía de que Johnny termina de ser proclamado fallecido en el hospital (aneurisma cerebral desactivado que se desencadenó por la caída). La madre de Nick solamente puede conducir esta novedad y en este momento se pregunta a dónde fue su hijo.

Mas Nick vuelve unos minutos después y afirma que escuchó a Johnny llamándolo mas que no se encontraba en la esquina de la calle en el momento en que miró, y después se sienta para proseguir comiendo su cereal. En el momento en que su madre le pregunta a Nick lo que Johnny decía, Nick afirma que había venido a decir, «Adiós».

Mi madre me contó esta historia en el momento en que era joven, mas se me quedó grabada. Esperemos hubiese podido conocerlo. Mas lo cierto es que no estaría aquí para redactar esta historia a todos , extraños a la suerte, si no hubiese fallecido; mi madre solo deseaba 2 hijos. Estoy agradecida por la posibilidad que me brindaron de vivir, y siento que murió por mí en ocasiones. No soy religiosa, mas me siento espiritual en el momento en que pienso en Johnny.

La Dama de los Gatos.

Una extraña que le pasó a mi hermana hace unos cuantos años.

Información de fondo: y su (en este momento) marido están en la vivienda cuidando a mi cuñado tío. El tío es viejo y está comenzando a perder la cabeza. Arrienda una suite en el sótano y una aceptable señora vive abajo. limpia la vivienda en el momento en que está allí mas deseaba que mi cuñado viniese a conocer las cosas y a dar de comer a su viejo gato ocasionalmente.

Bien, el primero de los días que van a la vivienda se sientan, mas no tienen la posibilidad de hallar al gato para cerciorarse de que está bien. Mi hermana tiene gatos y sabe que les agrada ocultarse en el momento en que se mueren, conque están preocupados y procuran por todos lados a este gato. En todas y cada una de las habitaciones bajo las camas y todo. Aun verifica con la señora de abajo, no lo vió. Conque mi hermana abre el armario en el dormitorio de convidados y mira las cosas en el suelo. Desplaza unos cuantos cosas y ve unos cuantos pies en el suelo en el armario, con la ropa bloqueando algún cosa sobre los pies. Los pies tienen las uñas bien pintadas y semejan humanos, mas acepta que es una muñeca o bien algo de esta manera. Miran en unos pocos sitios más y de pronto el gato está en el medio de la salón de estar, sencillamente colgando. Conque cierran el cerrojo y se marchan.

La hermana y su novio van a cenar y al cine y no puede parar de pensar en los pies y en lo reales que son. Mi hermana había comenzado a salir con su mejor amigo recientemente y no deseaba parecer una ida, conque no lo mentó, mas a las escasas horas de la noche decidió que debía decírselo. Escoge que probablemente sea una muñeca, mas se proporciona a regresar y revisarlo de cualquier manera. En el momento en que lleguen, mi hermana solo se va a quedar en el patio pues está atemorizada, lo que le hace percatarse de que ha de ser algo serio. Van a ingresar en la puerta, mas el cerrojo está abierto y la manilla está clausurada. En este momento piensa que debe existir alguien ahí dentro. En la puerta hay una chimenea, conque en el momento en que está dentro, coge el palo de póker afilado de las herramientas de la chimenea y comienza a escabullirse hacia el armario. Abre el armario y ve exactamente el mismo par de pies con las uñas pintadas en el suelo. Lo golpea sutilmente con el palo de la chimenea y los dedos de los pies se oprimen. Procede a pegar el pie tan fuerte como puede con el palo afilado y chilla «¡Sal de ahí!» Sale una mujer de unos 30 años, con el gato y una lata de coca.

Resulta que era amiga del inquilino del sótano. En el momento en que se quedó sin hogar, la amiga le dejó quedarse con hasta el momento en que descubrió que era adepta al crack. Comenzó a dejar drogas por la vivienda y tenía gente sospechosa accediendo en la vivienda, conque la echó. De alguna forma logró la llave del piso superior y se quedó allí mientras que el tío no se encontraba. Llamaron a la policía y la detuvieron.

Un acercamiento con Ted Bundy.

Era cerca de la hora de Halloween en el momento en que mis amigos y estábamos contando historias de espectros. Mi amiga mencionó que iba a contar una narración acerca de la primera cita de sus progenitores. Mencionó que no le agradaba contar la historia, puesto que de todos modos era verdad, mas la insistimos.

Para ir al grano, los progenitores habían pasado una interesante, si bien incómoda primera cita, y en el instante en que habrían dicho «buenas noches», el hombre de la situación -el padre de mi amigo- sugirió que se fuesen de excursión a medianoche a Provo Canyon. Aparentemente conocía el sitio, en tanto que había hecho bastante escalada en la región. Conque los 2 condujeron hasta la boca del cañón, salieron de sus turismos y han comenzado a caminar bajo la luz de las estrellas, puesto que era luna novedosa.

En algún instante, el padre de mi amigo comienza a tener un «mal presentimiento», puesto que el camino que está adelante, que pasaría bajo ciertos árboles, estaría obscuro, y pues se hacía bastante tarde. Ignora el sentimiento y continúa. En siguientes recuentos de la historia, la madre de mi amigo afirmaría que había sentido exactamente la misma sensación en lo que probablemente era exactamente el mismo instante, si bien no conocía el camino como . Un minuto después, el sentimiento volvió al padre de mi amigo. Lo ignoró nuevamente, y empezó a caminar un tanto hacia los árboles en el momento en que su pie golpeó algo «despacio» en el medio del sendero. Bajo los árboles, se encontraba bastante obscuro para poder ver qué era esa cosa despacio, y la sensación volvió más fuerte que jamás. En vez de saber con qué se había encontrado su pie, y la madre de mi amigo acordaron salir a toda prisa de allí…

Años después, tras estar en matrimonio por un tiempo, veían una entrevista con el asesino en serie, Ted Bundy. En respuesta a una pregunta que le solicitó que describiese el instante en que se sintió más cerca de ser atrapado, explicó sobre la noche en que atrajo a una chavala a Provo Canyon, y terminaba de matarla en el momento en que oyó a unas personas que se aproximaban por el sendero. Explicó de qué forma se ocultó en los árboles a tiempo, solo para poder ver a un tipo caminar hacia el cuerpo, y por alguna razón, solo darse la vuelta y distanciarse.

Una llamada de la recepción.

Antes que mi familia y nos mudáramos a otro estado, mi padre fue a conocer la región para revisar el avance de nuestra novedosa casa que se se encontraba creando. Mi padre estuvo allí unos días y se alojó en un horrible Motel 6 en una región sombreada de la región. Su habitación era la última en el final del pasillo en el último piso. En la mitad de la noche, la última noche que estuvo en la localidad, fue despertado por el teléfono que sonaba en su habitación. responde de manera ridícula. Era la recepción y le dicen algo tal como: «Siento despertarle, mas recibimos unos cuantos reportes sobre habitaciones que fueron forzadas y ciertas cosas robadas. Llamamos para confirmarnos de que cierres la puerta y estés seguro». Mi padre responde que está bien y cuelga. Escoge proceder a revisar que ha cerrado la puerta. En el momento en que se sienta en cama, se da cuenta de que la puerta de su habitación está entreabierta. Asustado, mira con precaución la habitación y revela que no falta nada y que no hay ninguna persona más en la habitación. Se arrastra hasta la puerta y se asoma. Sentado justo fuera de su habitación en el alféizar de la ventana del pasillo está su conjunto de afeitado. Se volvió orate, lo agarró de forma rápida y cerró la puerta con llave. Tras calmarse un tanto, llama a la recepción y afirma: «Oye, me terminas de llamar por los hurtos en el hotel, y solo deseo reportar de que han entrado en mi habitación en el momento en que dormía, no me han robado nada y estoy bien». La recepción responde: «Ha de estar equivocado, jamás llamamos a su habitación y no recibimos ninguna demanda de allanamiento».

Un niño pequeño ve la luz.

La madre de mi mujer murió en 2003 de cáncer. Tras el funeral, la familia y los amigos se juntaron en su casa para una última celebración de su historia. La asamblea se realizó tarde en la noche. Mi hijo, de 3 años en ese instante, precisaba proceder a la cama en ese instante.

Anduve con por las escaleras hasta donde dormiría. La habitación donde mi suegra murió se encontraba arriba, y justo en el final del pasillo en el momento en que llegabas a la cima del rellano. Mi hijo y ascendemos juntos las escaleras, y le cogí la mano. En el momento en que prácticamente llegamos a la cima de las escaleras, mi hijo se detuvo y no se movió… en el punto en el que podía ver el pasillo. Miraba fijamente al pasillo. Lo miré, y después bajé por el pasillo hasta una puerta abierta a un dormitorio absolutamente obscuro. solo miraba fijamente, y no se movía más. Le pregunté: «Amigo, ¿andas bien?» Su respuesta fue… «Papá. La luz. La luz me amedrenta». Volví a ver al pasillo donde miraba fijamente a la obscuridad. «Buddy, ¿ves una luz?» «Sí, papá. Me amedrenta.»

Lo recogí velozmente y volví a bajar. Hasta hoy, los pelos de mi nuca prosiguen estando en la nuca en el momento en que pienso en ello.

Tanya.

En el momento en que era niño recibíamos recurrentemente llamadas de una mujer llamada Tanya. No parecía enorme cosa, tenía exactamente el mismo apellido que , si bien es bastante común por aquí.

En el momento en que nos mudamos a través de la región y las guías telefónicas dejaron de ser el punto de inicio para localizar el número de alguien, las llamadas a Tanya se detuvieron gradualmente. Esos días parecían haber terminado y proseguimos adelante, olvidándonos de la enigmática Tanya.

Fue hace unos 4 años que apareció en nuestras vidas nuevamente.

Una tarde volvía a casa desde el trabajo y fui recibido por un horrible accidente de tráfico en la curva de mi casa – 2 turismos habían chocado y uno se había envuelto cerca del poste de señalización que tenía los números de las viviendas y las direcciones, entre los cuales era el número de mi casa.

Numerosos días después nos llega una llamada de la policía. Preguntaron si Tanya se encontraba en esta vivienda. Su vehículo fue encontrado envuelto cerca de un poste, en la calle de mi casa, y no se la halló en el sitio del incidente.

No he oído nada sobre desde ese momento.

Diablos en la caza.

En el momento en que era más joven, mi familia era muy pobre y vivía en una vieja casa móvil inteligente en un lote de mi abuelo. Este pedazo de tierra se encontraba en un pueblo pequeñísimo en la mitad de la nada de Texas y se encontraba cubierto de bosques. El pueblo en sí era el habitual pueblito de campo donde el fútbol era el rey y no había nada que llevar a cabo salvo alcoholizarse o bien drogarse el objetivo de semana. Asimismo era el género de localidad, adjuntado con los principios de los 90, donde uno no debía preocuparse bastante por cerrar las puertas o bien poner una alarma.

Nuestro remolque tenía 2 cuartos y mis progenitores, que siempre y en todo momento nos ponían a los pequeños por enfrente de , dormían en el salón en un sofá plegable. Mi habitación se encontraba conectada de forma directa a y la de mis hermanas se encontraba en el final del pasillo, pasando la cocina y el baño del otro lado de la caravana.

Una noche, una vez que todos se acostaran, mi padre se despertó con la sensación de que había alguien en la habitación. Mira alrededor un tanto y ve una enorme figura masculina sentada en el sillón a pocos metros de la cama. Mi papá de forma rápida encendió el interruptor de la luz al lado de su cama y vio que era un vecino de la calle llamado Carter. Carter era popular por ser un cliente recurrente de drogas y comúnmente tenía inconvenientes con la ley gracias a esto.

Mi papá le preguntó qué carajo hacía aquí y le mencionó que se fuera y respondió. «No puedo salir. Los diablos me persiguen y tu casa es la única segura». Mi padre, que habría de ser un individuo bastante grande y espantosa, respondió que si no salía y salía de forma rápida la vivienda sería bastante menos segura para . «¡Si me marcho me atraparán! Me estuvieron persiguiendo toda la noche. Si me capturan, estoy fallecido». La respuesta de mi padre fue que no había diablos mas que si no salía de su casa estaría fallecido. Con lo que me dijeron, en tanto que se encontraba dormido para esta parte, mi madre asimismo lanzó ciertas amenazas y, si bien es posible que no sea grande, era igualmente temible. Pienso que fue su furia la que al final lo amedrentó.

Mi padre se levantó, cerró la puerta y miró mediante las persianas como Carter decidió, puesto que no podía escapar de los diablos que robaría nuestro viejo batidor Suburban en el que mi padre siempre y en todo momento dejaba las llaves. Condujo a lo largo de una hora. Llamamos a la policía y tardaron ese tiempo en llegar, en tanto que la comisaría más próxima se encontraba a unos 20 o bien 30 minutos. Al final lo trajo de vuelta y fue detenido y llevado a la prisión. Se le consideró ido y acabó encerrado en una institución mental.

La parte más espantosa es que a lo largo de años tras esto recibíamos llamadas telefónicas donde todo cuanto hacíamos aquí era música con letras como «¡te voy a matar, joder!» Estas llamadas duraron años y nos prosiguieron de casa en el hogar si bien siempre y en todo momento teníamos números distintas e inclusive estábamos en estados distintas. Siempre y en todo momento creemos que era quien nos mandaba un mensaje.

Las llamadas cesaron en el momento en que tenía unos 12 años. Después descubrí que fue en esa época que Carter creyó que lo destacado que podía llevar a cabo por sí solo era empaparse de gasolina y prenderse fuego.

Una pequeña mierda maligna.

Mi padre trabajaba en un centro de detención juvenil en el área de Miami a inicios de los 70. Mencionó que había un recluso que le recordaba bastante a un joven Hannibal Lecter. No era fuerte mas era capaz y muy persuasivo. Un día comenzó un motín en su bloque de celdas, solo para seducir a los otros presos. Mi padre y otro guarda fueron mandados a revisarlo para procurar aliviar las cosas. Todos en el bloque se volvían locos, pegando las barras, ululando y gritándose unos a otros. Todos salvo el joven Hannibal Lecter. Se encontraba parado en el medio de su celda con los brazos cruzados, sonriendo y murmurando exactamente la misma cita constantemente, en silencio. Mi padre trató de concentrarse en lo que afirmaba, y tras unos cuantos segundos lo comprendió. El recluso se encontraba recitando el número de teléfono de la vivienda de mi padre. No sé de qué forma lo logró. Quizás sobornó a otro guarda a fin de que se lo lograra, o bien lo vio escrito en algún formulario en su sendero entre habitaciones o bien algo de este modo. El tipo jamás llamó a mi padre, en verdad jamás recibió ninguna llamada extraña. Mas el nivel de determinación que este recluso debe existir tenido, todo para atemorizar a mi padre, fue sencillamente pasmante.

El objeto de los cariños de un espectro.

Esto me pasó hace unos un par de años, mas fue bastante inquietante.

Comenzaré diciendo que acostumbraba a tener una tienda en un edificio de sobra de 100 años que se encontraba dividido en tres escaparates distintas. tenía una tienda, mi mejor amigo tenía otra, y la tercera fue alquilada a otra chavala.

Un día, estoy en la tienda en el momento en que suena el teléfono. Un hombre está en la otra línea pidiéndome una cosa u otra y es muy distante. Intento charlar con , mas hay largas pausas antes de sus respuestas y es un tanto extraño. Por último, le pregunto algo y hay una extendida pausa en el otro radical, lo bastante para hacerme preguntar, «¿Hola?» por el hecho de que pienso que me ha colgado. En vez de eso, responde: «Oh, lo siento. Me cuesta bastante concentrarme en nuestra charla pues hay un espíritu junto a ti que está chillando al teléfono, intentando de llamar mi atención».

En este punto, estoy intrigado y decido proseguirle la corriente, conque digo: «Oh, enserio, ¿qué dice?»

El «psíquico» sigue realizando ciertos comentarios en general sobre mí y el espacio en el que estoy (todos los que podría haber encontrado de forma fácil si hubiese mirado en nuestro portal web, conque no me impresiona), y afirma que el hombre estuvo en el edificio desde principios de 1900 y está «encaprichado» conmigo, me estuvo siguiendo a lo largo de años, y muchas veces me acompaña a mi casa, a la vivienda de mis amigos, e inclusive a sitios como la tienda de comibles.

Vale, eso es atrayente, mas entonces se pone más…

Me afirma que el hombre está muy receloso del chaval con el que salgo, y que no le agrada pues somos muy próximos. Entonces prosigue diciendo que el espíritu le logró daño al tipo que estoy observando en el momento en que hacía renovaciones en el edificio (lo que fue 100% acertado, coloco esa historia abajo) y que no le agradó que estuviese en su espacio personal cambiándolo.

Conque, eso fue extraño, mas su siguiente comentario verdaderamente me incordió.

El psíquico afirma: «Y está contentísimo de que hayas roto con ese tipo del ejército. Verdaderamente lo detestaba». Esto me resultaba extraño por el hecho de que había salido con ese tipo unos tres años antes y había sido restituido justo una vez que rompiéramos y jamás había puesto un pie en el edificio, ni lo había visto desde el instante en que rompimos. En el instante de la llamada telefónica, solo había tenido mi tienda en el edificio a lo largo de unos seis meses, con lo que no podía imaginar de qué manera este «espíritu» sabría de .

El tipo me ha dicho ciertas otras cosas, la mayor parte de las que eran bastante básicas, y después al final lo saqué del teléfono pues comenzó a ponerse extraño, y por el momento no me interesaba. Toda la charla duró unos quince minutos, y me amedrenté bastante con sus comentarios y no pude comprender de qué manera sabía tan particularmente de ámbas últimas personas con las que había salido (debo añadir que no tengo ningún medio popular personal en el que alguien logre procurarme, conque no habría habido ninguna foto de pareja mía con ninguna de la gente con las que salí).

Entonces, me percaté. Había trabajado a lo largo de unos seis meses para mi amiga en su tienda del mismo edificio por algo de dinero plus una vez que me mudara a la localidad, lo que fue unos 4 años antes y en el tiempo que había salido/rompido con el tipo del ejército, lo que asimismo explicaría por qué razón el psíquico mencionó que el espíritu me había estado siguiendo a lo largo de años.

Por el momento no tengo la tienda en ese edificio, mas prosigo accediendo ocasionalmente para poder ver a mi amigo. Los dos nos encontramos en concordancia en que el edificio tiene ciertas malas vibraciones, singularmente durante la noche, y hay unos cuantos cosas más extrañas que me pasaron mientras que tenía la tienda allí.

Un buzón de voz irrealizable.

Procuraré pasar por ello sin que se rompa. Todavía es un tanto espeluznante meditar en ello.

En el momento en que tenía 19 años me mandaron a Irak. Mi unidad trabajaba con bombas, y francamente, no sabía que llegaría a casa intacto. A la mitad de mi da un giro, la Cruz Roja avisó a mi unidad que mi padre era un enfermo terminal. En una semana se encontraba en un avión de regreso a los USA.

En este momento que mi padre se encontraba enfermo era algo a eso que me había habituado. No obstante, era fuerte, y jamás aguardé perderlo verdaderamente. Perdí a mi madre en el momento en que tenía 7 años, y los pulmones de mi padre se habían colapsado antes. Se encontraba con oxígeno y precisaba una silla de ruedas para proceder a algún parte. Los fármacos a puñados eran precisos cada escasas horas. Subió de peso por la restricción de movimientos, desarrolló diabetes y ahora había vencido el cáncer una vez. Jamás aguardé perderlo y no era de los que se dan por vencidos.

Llego a casa, me dirijo al hospital, y me afirma que está bien y que están exagerando. Lo visito todos y cada uno de los días que estoy allí, mas me afirma que va a estar bien para en el momento en que llegue a casa «para toda la vida».

A regañadientes vuelvo al extranjero. Llamo a su hospital siempre que tengo unos minutos de momento de libertad y nos encontramos cerca de un centro de llamadas. Mi despliegue acaba, y cumplió su promesa. Regresa a casa del hospital, pues afirma que no desea fallecer allí. Se pone peor, y regresa. La familia lo visita, mas entendemos que no está progresando.

Un día estoy en el hogar y el teléfono suena. Es un número irreconocible, conque no contesto. Va al contestador automático, y una voz muy áspera susurra «Llama al hospital». Es mi padre. Cojo el teléfono, mas ahora ha colgado.

Conque llamo. Me comentan que estuvo intubado a lo largo de las últimas horas y que termina de iniciar un paro cardiaco. No responde, y debemos venir a despedirnos. razonamiento que termina de llamarme, y afirma que eso es imposible. Estuvieron haciendo un trabajo en ya hace cierto tiempo.

Colgué y le di la novedad a mi familia. Mi hermana y observamos fijamente el contestador automático. Reprodujimos la cinta constantemente.

Esa fue la última vez que escuché la voz de mi padre. Soy un escéptico. No creo en lo paranormal o bien en los espectros, y no puedo ofrecer ninguna explicación lógica. Todavía me entran ganas de meditar en ello.

El invitado de la celebración de Navidad.

Hace unos años fui a una celebración de Navidad. Esa noche mis compañeros de casa se fueron a casa antes, mientras que decidí establecerme y ingresar en el espíritu de la Navidad con ciertos otros amigos. Terminé bastante borracho y llegué a casa cerca de las 3 de la mañana. En vez de ir de forma directa a la cama, me tomé otra cerveza y salí al porche trasero a fumar y a ver las estrellas. Estuve afuera unos cuantos minutos en el momento en que vi la luz encendida en la cocina, mi compañero de casa salió y me miró por la una parte de atrás, me saludó y por norma general parecía un idiota borracho. Creí que iba a salir y a recibir un informe el resto de la noche, en tanto que había ciertas buenas risas que no eran importantes para esta historia. De todas maneras, solo toma un vaso de agua y se marcha a la cama, termino mi cigarrillo y cerveza y asimismo. Por la mañana siguiente nos encontramos repitiendo la noche previo en el momento en que relata que se levantó y me vio fumando en la una parte de atrás «¿quién volvió de la celebración contigo ayer de noche?» Lo miro de reojo y le respondo: «nadie, amigo, se encontraba solo». Insiste, «no hombre, había alguien ahí fuera contigo, tras ti en el porche, en el momento en que mirabas dentro saludando. No salí por el hecho de que creí que era un amigo alguno de la celebración de Navidad que no conocía, que no podía ser molestado realizando muestras». Hasta hoy sigue en esta versión de los hechos, quienquiera que haya sido debe estar parado cerca de mí en todo momento, no vi a nadie y no escuché nada. Me da escalofríos siempre que pienso en ello.

Un instante sagrado se regresa aterrador.

Acostumbraba a trabajar en Philips, cerca de Sleepy Hollow en Novedosa York. En mis reposos para comer, me agradaba pasear por el bosque de la propiedad de trabajo. Un bello día de octubre, se encontraba admirando las hojas de otoño en el momento en que vi un ciervo parado ante mí. Hay una palabra, numinosa, para sentirse en presencia de algo espiritual, algo no mundano. Es así como me sentí. Me aproximé discreta y atentamente para tener una mejor vista. Pude aproximarme bastante: prácticamente lo bastante para tocarlo. En ese instante, no obstante, el ciervo se viró, y sentí que todos y cada uno de los pelos de mis brazos se elevaban. Los ojos del ciervo estaban colorados y chorreaban sangre. Debía tener alguna patología que lo había cegado y su ceguera me dejó aproximarme tanto. En ese instante, no obstante, fue aterrador y extraño.

Poomie And Punkie.

En el momento en que tenía tres o bien 4 años vivíamos en un rancho de los años 50 que mis progenitores adquirieron en una venta del sheriff. Se encontraba un tanto desvencijada, mas era una ganga pues se encontraba a escasas cuadras de la vivienda de mi abuela, en exactamente la misma cuadra de la escuela de mi hermana, y mi papá podía proceder a trabajar en 5 minutos.

Donde la puerta del costado entraba en la vivienda desde el estacionamiento, había un armario de servicio. Contenía el calentador de agua, un horno y una trampilla que daba al espacio bajo la vivienda. El armario se encontraba en un corto pasillo con apariencia de L entre la cocina y el estudio que empleábamos como habitación familiar.

Recuerdo que el semisótano siempre y en todo momento tenía un fragancia a «agua sucia». El suelo del semisótano no era de hormigón, sino más bien de grava suelta.

Mi hermana se encontraba en el jardín de niñez todo el día, conque solo estábamos mi madre y hasta el momento en que llegó el instante de proceder a la escuela a procurarla. jugaba sola en el estudio mientras que mi madre decoraba pasteles en la cocina. Mi mamá me escuchaba conversando con mis juguetes en el estudio.

Una de mis cosas preferidas era llevar a cabo una «gruta» levantando el reposapiés del sillón y jugando con mis juguetes debajo. Acostumbraba a fastidiar a mi madre por el hecho de que jamás lo volví a poner en el suelo. Un día me preguntó por qué razón siempre y en todo momento hacía eso y le dije: «Pues la luz de la enorme ventana les hace daño a los ojos».

«¿La luz lastima los ojos de tus juguetes?»

«No. Los 2 pequeños negros que van a divertirse conmigo.»

Eso la amedrentó, conque charló con mi padre sobre ello y me preguntaron más sobre ello.

Les dije que tenía 2 amigos llamados «Poomie» y «Punkie». Eran 2 pequeños pequeños negros que vivían bajo el calentador en el armario de los servicios. Poomie siempre y en todo momento deseaba jugar, mas debía arrastrar a Punkie con pues jamás deseaba venir, mas no se les dejaba separarse jamás. Los 2 estaban horrorizados de mi padre, y desaparecían en el armario en el momento en que lo oían llegar.

Durante la noche, como mi padre se encontraba en el hogar, tenían bastante temor de salir. Conque se caían en el semisótano y se arrastraban hasta bajo mi dormitorio. En ocasiones me murmuraban rechistes por medio de las tablas del suelo, mas más que nada los oía desplazarse en la grava.

Acabó en el momento en que mi madre me halló sentada en el armario de los servicios con la puerta clausurada. Le dije que Poomie y Punkie debían irse pues un «Hombre andrajoso que paseaba por las vías del tren a la noche» prácticamente los halla. Lo vieron en nuestro patio trasero intentando de asomarse por la puerta de lona metálica. Conque se arrastraron hasta el horno, se transformaron en cenizas y salieron volando por la chimenea.

Juego sucio en un hotel de gran lujo.

Uno de mis hermanos trabajaba en la seguridad de entre los hoteles más suntuosos de Novedosa York. El escritorio de seguridad recibió una llamada furiosa a lo largo de uno de sus turnos a la noche. Un tipo llamaba, todo asustado de que su mujer se encontraba en la bañera y no respiraba. Mi hermano y otro guarda de seguridad subieron velozmente a la habitación.

Naturalmente, hallaron a una mujer en la bañera, y no respondió. Mi hermano y el otro guarda la sacaron de la bañera y también procuraron hacerle la RCP. Hasta entonces, a lo largo de los intentos de reanimación, llegó la policía de Novedosa York. Le afirmaron a mi hermano que dejase la RCP pues la mujer se encontraba por supuesto fallecida y, bajo su punto de vista, lo había estado por unos cuantos horas. El marido fue interrogado extensamente. Le ha dicho a las fuerzas de seguridad que y su mujer tuvieron una riña temprano en la noche. Salió por su cuenta y en el momento en que regresó, su mujer se encontraba en la bañera. Afirma que salió a la cama en ese instante, mas entonces se preocupó en el momento en que su mujer no se acostó.

En privado, entre todos y cada uno de los presentes, el consenso general fue que el marido tuvo algo que ver con esto, mas no se ha podido evaluar. Dos semanas después, la habitación se puso nuevamente a predisposición de los huéspedes, y evidentemente el hecho no se mentó. Una mujer que se alojaba recurrentemente en el hotel, logró una reservación por una semana y fue asignada a esa habitación. Fue la primera persona que se alojó en la habitación desde el hecho. Llegó a la recepción a la primera hora de la mañana, muy modificada, y con su equipaje. Mencionó que anulaba el resto de su reservación y que NUNCA se volvería a quedar en el hotel. Mencionó que no había dormido en toda la noche y que la habitación se encontraba hechizada. Nadie en el hotel le había citado lo que había sucedido previamente en la habitación.

Mientras que mi hermano trabajaba allí, todos y cada uno de los huéspedes que se quedaban en la habitación, llamaban por extraños hechos y varios solicitaban ser cambiados a otra habitación. La multitud notificó que escucharon el sonido del agua… tal y como si se derramara.

Cuidando el rancho.

En el momento en que era joven, fui a conocer a mi abuelo, que de manera casual cuidaba el rancho de un multimillonario mientras que el previo cuidador se operaba del manguito rotador.

Un día me llevó a la vivienda del previo cuidador y a ciertos otros y me logró suprimir los interruptores (todos .) No pensé nada de eso en ese instante, me imaginé que era de cuidado si algún tipo.

Esa noche, a eso de las 11:30, se encontraba sentado en el sofá observando las novedades y me llamó al porche. Me apuntó la vivienda del conserje (donde apagamos los interruptores, de hecho) mas había tres luces encendidas. Agarro los binoculares y miro por las ventanas. No hay gente, no hay movimiento, nada.

Me mira y afirma: «Es la tercera vez esta semana. La primera oportunidad que fui con mi .357 aguardando que alguien entrara. Mas en el momento en que llegué a la vivienda, la puerta se encontraba clausurada como la dejé. Entré y nada se encontraba fuera de servicio, salvo un taburete de bar.»

Por supuesto que sí, nos aproximamos y nada se encontraba fuera de sitio salvo el taburete. Conque bajé a revisar la caja de fusibles y en relación la abrí, las luces se apagaron arriba.

Velozmente me percaté y salí de allí.

Curt afirma hola. Vacaciones de primavera de 2010.

Mis amigos y decidimos acampar en una isla en un lago local. Una noche mientras que cocinamos y tomamos cerveza, una canoa pasa flotando con un tipo dentro. pregunta de qué forma nos encontramos y lo invitamos a nuestra isla para carne asada y cervezas. Al estar en el sur de Arkansas, naturalmente aceptamos que todos son afables y desean pasar el momento. Se llamaba Curt y era súper amistoso mas parecía estar realmente triste. Le preguntamos qué pasaba y nos respondió: «Oh, nada de todos modos, es solo que mis amigos probablemente estén preocupados por mí». Me miró y me guiñó un ojo. «Lo averiguarán prontísimo».

Eso todavía persiste hasta este día. Al mundo entero le agradaba Curt y, al ver que se encontraba obscureciendo y que había estado tomando, le ofrecimos dejarle quedarse con esa noche. Rechazó diciendo que debía llegar a donde iba y parecía muy estable sobre esto. Le pregunté adónde se dirigía suponiendo que quizás podríamos llevarlo a ofrecer un recorrido en una motocicleta de agua o bien algo de esta manera. Curt ignoró la pregunta y ha dicho » no tienen idea lo agraciados que son». Se subió a su canoa y salió. No pensamos bastante en ello. Por la mañana siguiente nos levantamos temprano para pescar. Mientras que pescábamos, un barco de la policía se detuvo. El oficial pregunta si somos una parte del conjunto de búsqueda que halló el cuerpo. Por supuesto no poseemos ni la más mínima idea de lo que habla, conque nos comenta una narración acerca de un joven en una canoa que desapareció la semana anterior. Aparentemente los buzos hallaron su cuerpo en el fondo del lago un par de días antes. El nombre del joven era Curt Clark. Esto fue tan extraño para que todos empacamos y dejamos el campamento ese día.

Aquí hay un link a la historia.

Una sombra visita fuera de horario.

Trabajé en un asilo como ayudante en una unidad de cuidados paliativos. Una noche tuve tres pacientes intentando de fallecer y mi trabajo era asegurarme de que estuviesen cómodos. Las chicas que trabajaban en el piso conmigo durante la noche eran excelentes. Siempre y en todo momento tratábamos de hacernos reír y pasar la noche lo más bien que se pueda. era popular por atemorizar a las chicas. En ocasiones me ocultaba en el armario de una habitación donde alguien había fallecido últimamente (su cuerpo y pertenencias habían desaparecido hace un tiempo en la habitación vacía) y presionaba la luz de llamada y aguardaba. Las chicas ingresaban y la apagaban de manera rápida, mas siempre y en todo momento salía y las amedrentaba.

Una noche se encontraba en la estación de enfermeras llenando un estudio en tanto que debía ofrecerle a un pt Kent ciertos narcóticos en el momento en que un ayudante se apuró a ingresar. Juró que creyó ver mi sombra en la pared tal y como si estuviese oculta intentando de atemorizarla mas entonces me oyó reír en la salón de enfermeras. Decidí revisarlo en tanto que se suponía que no había nadie en nuestro piso. Mientras que paseaba hacia la pared me paré donde la luz habría desarrollado mi sombra y no había nada. Me reí hasta el momento en que el Antes de Cristocomenzó a vocear y me di la vuelta y una sombra aparentemente se levantó de la nada en la pared desde el suelo. Me quedé mirándola y dije, «oh por Dios, ¿es eso lo destacado que tienes?» Y volví a la estación de enfermería.

Un tiempo después debí llevar a cabo rondas. Mientras que paseaba hacia la habitación de un tolerante, oí tres golpes en la puerta que conducía al patio de su habitación y vi a un caballero más grande vestido de negro. No podía dejarlo ingresar pues no tenía el código de ingreso, conque le dije que esperara un instante y le solicitaría a la enfermera que lo dejase ingresar. En el momento en que y volvimos a la puerta se había ido. Salió y no pudimos hallarlo, conque proseguí a la salón de pacientes para poder ver de qué forma se encontraba.

Sangre por doquier y el tolerante está en el suelo sangrando. Había tratado de levantarse, semeja, y cayó un tanto en su sangre intentando de levantarse. La enfermera lo levantó nuevamente a la cama y lo limpiamos. No había nada más que pudiésemos llevar a cabo mientras que se encontraba en el DNR además de confirmarnos de que se encontraba cómodo. Fui a la habitación de mi siguiente tolerante y bam… fallecido. Había dejado de respirar. Me apuré a buscar a la enfermera y saqué su expediente. DNR asimismo. Llamamos a la morgue y a su familia mientras que limpio su cuerpo con un ayudante. Voy a conocer al tolerante que se cayó (signos vitales cada 15 minutos por caída no presenciada) y ha muerto. Llamo a la enfermera, está frustrada por el hecho de que se precisan 2 asistentes en su piso para atender al fallecido y bastante papeleo para . Mientras que paseaba por el pasillo en pos de ropa de cama, vi al adulto mayor que vi inicialmente afuera pasando por la estación de enfermeras y me susurró, «uno más y después acabaré por esta noche, solo uno más». La puerta de la habitación de un tolerante se cerró de cuajo y en el momento en que entré corriendo me miró de forma directa y tomó su último aliento y murió. Sus ojos todavía me miraban de forma directa. Por alguna razón recuerdo que su ventana se encontraba abierta y lo extraño que era. Corrí a la ventana y no vi nada y la cerré de cuajo, le tomé el pulso a la mujer y no hallé nada.

La enfermera me había seguido y vio precisamente lo que vi y escuchó la voz susurrando mientras que lo hacía. se encontraba doblando la esquina y juró que vio al hombre y después brinqué y corrí tras y, como , vi la puerta de la habitación de los pacientes cerrarse de cuajo antes que pudiese ingresar. En el momento en que me di la vuelta vi a la enfermera parada en la puerta y solo ha podido decir, » asimismo lo vi, oh Dios santo, asimismo lo vi».

El buen chaval Poltergeist.

Se encontraba atrapado en un baño en una vivienda alucinante donde se alojaba mi familia. Se encontraba solo en el hogar. Debías forzar la puerta a fin de que se cerrara y se trabara, solo para conocer que el pomo no funcionaba el pestillo. Escuché que la puerta del costado se cerró de cuajo abajo. Creí que mi padre se encontraba en el hogar.

Lo llamé. «Papá. ¡Papá! ¡Estoy atrapado en el baño!»

Lo escuché caminando sobre la madera dura. Por medio de la cocina. Por el pasillo. Se detuvo en el final de las escaleras.

«¡Papá! ¡Estoy encerrado!» Chillé.

En el instante le oí subir corriendo las escaleras y detenerse en la cima.

De nuevo exclamé «¡Estoy encerrado en el baño!»

4 pasos más para el otro lado de la puerta.

«¿Papá?»

BOOOOOOOOOOM

La puerta se abrió y se golpeó contra la pared. Entré en el pasillo. Miré a mi alrededor. No había nadie. Nadie en lo más mínimo.

Dije educadamente «¡Gracias!» y me fui de manera directa a la cama.

El chaval que vivió.

En el momento en que tenía 2 años mi tío cometió un doble asesinato y suicidio. Era un dependiente a la metanfetamina y había estado tomando dinero de mi abuela y por último un día le mencionó que no más. Ese fue el día que estuve en su casa. Fue a su habitación y sacó una escopeta. Le disparó a mi abuelo en la cara. Mi abuela corrió y me agarró. Le disparó por la espalda. Me dejó caer y se dio la vuelta. Sacó un enorme cuchillo y la golpeó en el cuello con . volvió su atención hacia mí. Recuerdo esto vívidamente. lloraba y me levantó. Me sacudió por un minuto y me sentó en mi columpio. Me apuntó con la escopeta a la cara. Entonces, de pronto, se detuvo. Tal y como si algo estuviese peleando con . Tal y como si le impidiese físicamente soplarme en un millón de partes. Lo próximo que supe fue que la pistola se encontraba en su boca y bang. Eso es todo cuanto recuerdo. Mis progenitores jamás me afirmaron nada sobre esto y hasta hace un año no sabían que lo sabía. En el momento en que se lo conté a mi padre comenzó a plañir y me mencionó que me balanceaba en el columpio tal y como si alguien me empujase. Lo había olvidado hasta el momento en que tuve como 13 años y de pronto lo recordé. Me jodió la cabeza por un tiempo.

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies